El presidente de Irán, Ebrahim Raisi, llegó el pasado jueves a La Habana, capital de Cuba, para reunirse con el líder cubano Miguel Díaz-Canel en el tercer y último día de su visita a América Latina.
La visita, que también incluyó paradas en Venezuela y Nicaragua, tuvo como objetivo fortalecer los lazos y explorar vías de cooperación económica entre Irán y sus aliados en la región.
Durante un foro comercial realizado en La Habana, Raisi manifestó su deseo de colaboración entre Cuba e Irán en diversos sectores, entre ellos la biotecnología, la minería y la generación eléctrica.
"Espero que esta reunión ayude a facilitar la integración, así como el intercambio de ideas y opiniones", dijo Raisi.
A diferencia de sus visitas a Nicaragua y Venezuela, Raisi se abstuvo de hacer fuertes comentarios públicos contra Estados Unidos o las sanciones estadounidenses impuestas a Irán y sus socios. En cambio, el enfoque se mantuvo en fomentar los lazos económicos y mejorar las relaciones bilaterales.
Tras el encuentro comercial, Raisi y Díaz-Canel recorrieron plantas productoras de biotecnología en el occidente habanero. Posteriormente, asistieron a una recepción a puertas cerradas en el Palacio de la Revolución de Cuba.
La gira latinoamericana de Raisi coincide con las fluctuantes tensiones entre Irán y la administración del presidente estadounidense Joe Biden.
Cuando se le preguntó sobre la visita, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, se abstuvo de comentar sobre la agenda de Raisi, pero reconoció las preocupaciones sobre el "comportamiento desestabilizador" de Irán y prometió que la administración estadounidense "continuará tomando medidas para mitigar ese comportamiento".
Previo a su reunión con el presidente Ortega, el presidente Raisi visitó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quienes también presiden países que enfrentan sanciones económicas impuestas por Estados Unidos.
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